La calidad y la cantidad de elementos de patrimonio industrial motivaron que en el verano de 2001 se iniciaran las visitas a la central hidráulica. Con el tiempo se incorporaron otros espacios como la forja y los colectores, hasta que en mayo de 2006 se abrió al público la sala Emili Riu, espacio que alberga la exposición permanente.
La exposición permanente permite descubrir los hechos históricos que motivaron la construcción de una centra hidroeléctrica en un valle pirenaico tan alejado de las grandes áreas metropolitanas. La gran reserva de agua de nuestro valle, casi 50 millones de metros cúbicos, motivó que Emili Rius, político y empresario visionario, encargara en 1904 el primer proyecto de aprovechamiento de las aguas de algunos de los 28 lagos de la cabecera del río Flamisell. La necesidad de disponer de una energía alternativa, que rompiera la dependencia del carbón galés existente en el país, avaló un proyecto que se puso en marcha con capital franco-suizo. El proyecto consistía en la construcción de canales soterrados que llevaran el agua hasta un lago regular, de ahí por un canal de transporte de 5 km hasta la cámara de aguas y, desde ese punto, un salto neto de 836 m hasta la central. El salto de Capdella ha sido durante mucho tiempo uno de los más altos de España y de Europa.
Como apoyo de la exposición permanente, los guías utilizan una presentación con gran cantidad de recursos fotográficos que permite hacer un viaje por la Vall Fosca , desde el valle agrícola y ganadero hasta el valle industrial, sin perder de vista el contexto histórico de la Cataluña de principios del siglo XX. Diversos recursos interactivos nos muestran las transformaciones que ha sufrido el valle, como la desaparición de algunos oficios tradicionales debido a la llegada de la industria.
Tuberías forzadas, colectores, turbinas, alternadores, cuadro de control, poste transformador y forja completan un recorrido exterior que de forma muy didáctica permite al visitante entender el funcionamiento de una central hidráulica, y el transporte y la distribución de la energía hasta que llega a nuestros hogares.
La central hidráulica de Capdella es la primera gran central eléctrica de Cataluña, ya que por primera vez la energía se transporta a más de 200 km del centro de producción.
La central, que todavía hoy funciona a pleno rendimiento, se automatizó en los años ochenta, pero se mantienen dos máquinas tal y como se montaron en 1914.
El agua de los lagos produce energía en la central de Capdella y desde ahí continúa su viaje por canales y tuberías, pasando por otras 14 centrales antes de llegar al mar.
El museo es un homenaje a las 4.000 personas que de forma anónima realizaron una obra faraónica en un tiempo récord de 27 meses, desde noviembre de 1911 a enero de 1914, lo que convirtió este pequeño valle pirenaico en el eje central del proceso de electrificación de Cataluña.

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