Investigación
Sumario

Un viaje geológico a los fondos oceánicos del planeta

 

Rosa Martínez
Redactora científica de Comunicación, Universidad de Barcelona

  Desde hace miles de años, las costas mediterráneas acumulan vestigios geológicos de grandes deslizamientos submarinos, fenómenos naturales más frecuentes de lo que parece en mares y océanos de todo el globo. Expertos de todo el mundo lideran ahora proyectos de perforación oceánica para conocer las claves del riesgo geológico y la estabilidad de los fondos marinos en el planeta.


El buque de perforación Chikyu, construido por los japoneses para el proyecto IODP, es el buque tecnológicamente más avanzado de todo el proyecto de perforaciones científicas de los fondos oceánicos.

En el año 1650 a. C., un tsunami creado por la erupción del volcán de la isla de Santorini, en el mar Egeo, asoló la flota naval de Minos en las costas de Creta, en el Mediterráneo Oriental. El Mare Nostrum, cuna de culturas y civilizaciones, tiene un récord de tsunamis y catástrofes naturales en el pasado.
Pero todos estos cataclismos también podrían repetirse en el futuro. «El Mediterráneo es una zona altamente vulnerable al riesgo geológico» explica Angelo Camerlenghi, profesor de investigación ICREA en el Departamento de Estratigrafía, Paleontología y Geociencias Marinas de la Universidad de Barcelona (UB). El Mediterráneo es un laboratorio natural a pequeña escala, donde pueden encontrarse diferentes ambientes geológicos de interés científico: zonas de subducción, márgenes pasivos, grandes deltas fluviales como el del Nilo –el más grande del mundo– e incluso placas continentales que colisionan en la frontera límite de los márgenes oceánicos. Pero el Mediterráneo también nos muestra su nervio geológico para estudiar el riesgo natural asociado a cataclismos con potencial efecto destructor (tsunamis, erupciones volcánicas, deslizamientos marinos, maremotos, impactos de meteoritos, etc.).
Estudiar la compleja relación causa-efecto entre los episodios de inestabilidad del fondo oceánico y el riesgo geológico es el objetivo de MEDSLIDE, una propuesta para desarrollar un proyecto científico dentro del Integrated Ocean Drilling Program (IODP) y bajo la coordinación de los investigadores Angelo Camerlenghi y Roger Urgelés del GRC Geociencias Marinas de la Facultad de Geología de la UB, y en el que colaboran el Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC) y otros expertos del ámbito internacional. En la misma línea, el proyecto TRANSFER del IODP, liderado por Stefano Tinti y coordinado en la UB por el catedrático Miquel Canals (responsable del GRC Geociencias Marinas), también apuesta por dirigir la mirada de los científicos al estudio del riesgo geológico en puntos de alta vulnerabilidad del Mediterráneo.
Los deslizamientos submarinos, que en algunos casos se acumulan de manera recurrente en las riberas mediterráneas, son la segunda causa de los tsunamis (del japonés tsu: puerto y nami: ola) después de los terremotos. En el Mediterráneo, un mar de pequeñas dimensiones y con alta densidad poblacional en las zonas costeras, un gran tsunami podría tener efectos devastadores. «En caso de tsunami, las olas podrían llegar rápidamente a las costas y causar graves daños personales y materiales» apunta el profesor Camerlenghi. A raíz de la participación europea en el IODP a través del European Consortium for Ocean Research Drilling (ECORD), los geólogos están perfilando nuevas estrategias para investigar las catástrofes naturales y mejorar la prevención del riesgo geológico en el Mediterráneo y en otras regiones del planeta. La tecnología de perforación del subsuelo oceánico, además de impulsar la ciencia básica para estudiar la estructura de la Tierra bajo los océanos, está ayudando a resolver problemas geológicos a escala global abriendo fronteras a la investigación de nuevos recursos minerales y energéticos en profundidad, la tectónica de placas en la litosfera oceánica, la dinámica de los ciclos geobioquímicos y la evolución climática y biológica en la Tierra.

Mapa de los pozos perforados por los proyectos Deep Sea Drilling Project (1968-1983) y Ocean Drilling Program (1985-2003) en los fondos marinos de los océanos del planeta.

Perforando mares y océanos en el planeta Tierra

En plena Guerra Fría, a mediados de siglo XX, la idea científica de perforar los fondos oceánicos revolucionaba la visión clásica sobre la tectónica de placas. El pasado marzo, la UB acogía una reunión del IOPD (Integrated Ocean Drilling Program, IODP), el programa internacional de perforación del subsuelo marino con tecnologías para perforar hasta 7.000 metros de subsuelo marino a 11.000 metros de profundidad.

 

 

 

 

 

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