Hoy visitamos
Sumario
 

L’Espluga de Francolí recupera su Fassina Balanyà

  El nuevo museo del alcohol de L'Espluga, inaugurado el pasado diciembre, permite conocer el funcionamiento de esta industria familiar donde se destilaba vino y se obtenía aguardiente

 

Fassina Balanyà
Plaça del Mil·lenari, 1
43440 L’Espluga de Francolí
(Conca de Barberà)

De martes a sábado
de 10.30 a 13.30 h. y de 16 a 18 h.
Domingos y festivos
de 10.30 a 13.30 h.

Oficina de Turismo: Tel. 977 87 12 20

La Fassina Balanyà de L’Espluga de Francolí era una industria de tipo familiar que se dedicaba al proceso productivo de obtención de alcohol a partir del orujo de la uva. La fábrica, que data de mediados del siglo XIX, estuvo en funcionamiento hasta la década de los años cincuenta y se cerró por diversas circunstancias, entre ellas, la necesidad de una importante reforma que los propietarios no pudieron asumir. Ahora, con su incorporación al Sistema Territorial del Museu de la Ciència i de la Tècnica de Catalunya –desde el año 2000 estaba vinculada como centro museístico colaborador­– y su remodelación arquitectónica, se ha recuperado un edificio primordial para entender la recuperación económica del país a finales del s. XVII, cuando los holandeses vinieron a las costas catalanas a comprar alcohol con motivo de la guerra con Francia.

Desde diciembre del año pasado, la Fassina Balanyà se puede visitar totalmente restaurada y ver cómo vuelve a destilar aguardiente, aunque ahora lo hace como demostración pedagógica de lo que se hacía entonces. Entre los utensilios y piezas que se pueden ver a lo largo de la visita se encuentran la caldera, la chimenea, las dos calderas de hervir el orujo, la prensa, el separador de pepitas, las vagonetas, el orujo y los depósitos para el tártaro. La idea es mostrarlo todo tal como era antes, para que el visitante pueda conocer el funcionamiento de una destilería.

Junto con la restauración de la fábrica, y como recurso expositivo para una mejor interpretación, se proyectan tres audiovisuales que ayudan a entender la actividad que allí se desarrollaba. Estos vídeos recogen los testimonios orales de antiguos trabajadores. También se puede contemplar durante la visita una de las piezas fundamentales: la máquina de vapor, «el alma de la fábrica», según la definió el técnico del museo Florenci Romeu el día de la inauguración. También destaca, como experiencia final de la visita, una destilación en directo de aguardiente para oler y probar los primeros chorros.

La recuperación del edificio de la destilería, declarado Bien de Interés Local por el Ayuntamiento de L’Esplugua, recibió el apoyo de la Fundación Lluís Carulla y del Museu de la Ciència i de la Tècnica de Catalunya (mNACTEC), que lo ha incorporado a su red actual de 25 museos técnicos e industriales.

El proceso de recuperación de este espacio se inició en su momento con la compra del inmueble y de los solares que lo rodean por parte del Ayuntamiento de L’Espluga de Francolí. El Departament de Cultura i Mitjans de Comunicació financió el proyecto de rehabilitación museográfico, encargado al estudio de arquitectura de Dani Freixes. El proyecto museístico consistió en restaurar y ubicar adecuadamente la maquinaria original, y dotar la instalación de una exposición y de un taller de destilación que puedan ser disfrutados por el visitante.

 

 

print