Lourdes DIEGO BARRADO és doctora en Història de l’Art pel Departament d’Arqueologia i Art bizantí de la Universitat de París (Sorbonne-I). Actualment, és directora acadèmica i responsable d’edicions de la ETSA de la Universidad San Jorge de Saragossa. És autora de diversos llibres i articles sobre Itàlia a l’Alta Edat Mitjana i sobre art romànic, especialment reixeria, publicats en diversos idiomes. Sensibilitzada des de fa anys amb temes relacionats amb la innovació docent en la titulació d’Arquitectura, ha estat directora científica i tècnica del projecte Cuaderno de Viaje a Egipto, publicat l’any 2008 i premi d’innovació docent de la Universidad Europea de Madrid l’any 2007.

Tienes publicados diversos trabajos relacionados con el hierro románico, todos ellos realizados durante unos años en que prácticamente nadie lo tenía en cuenta. Qué te impulsó a investigar sobre un material tan poco valorado y a menudo olvidado?

Todo empezó durante mi último curso de la carrera de Historia del Arte, cuando tuve que abordar un trabajo de investigación sobre arte aragonés. Fue entonces cuando mi maestro, Fernando Galtier Martí, especialista en arte románico, me propuso iniciar un estudio sobre la rejería aragonesa de este período. Fui consciente, entonces, de los pocos especialistas en el tema y del escasísimo interés que había despertado, en el ámbito de la investigación, un tema como el de la forja artística, más todavía de ese período; y, de igual manera, del hermosísimo patrimonio -por redescubrir- que existía en nuestra región. Las rejas románicas de la catedral de Jaca y de la ermita de Santa María de Iguácel (esta última sita en el Museo Diocesano de dicha catedral) se convirtieron en el primer foco de interés; no obstante, la necesidad de contextualizar adecuadamente la forja aragonesa oscense me impulsó a conocer las manifestaciones artísticas supérstites a lo largo del Camino de Santiago, tanto en Francia como en España y, con el tiempo, a publicar mi primer libro: Nacido del fuego. El arte del hierro románico en torno al Camino de Santiago, Zaragoza, Mira Editores, 1999.

Catalunya y Aragón tienen una gran tradición en el trabajo del hierro y un rico patrimonio férreo de la Edad Media Plena. Qué elementos patrimoniales destacarías de entre todos los conservados?

Además de las rejas de presbiterio aragonesas que ya he referido, del período románico destacaría, por su calidad y belleza compositivas, las rejas de la iglesia de San Vicente de Cardona, los braseros de los Museos Cau Ferrat de Sitges y Diocesano de la catedral de Tarragona y, por último, los herrajes románicos del batiente de puerta que, procedente de Sant Andreu de Gurb (Osona), se conserva en el Museo Episcopal de Vic. Todos ellos son testimonios genuinos de un arte, el de la forja del hierro, que fue especialmente fructífero en la Península Ibérica y que tuvo una finalidad muy concreta: por un lado, la protección de los lugares sagrados y, por otro, utilitaria, tanto a nivel litúrgico como doméstico.

Nuestro patrimonio férreo sigue estando infravalorado y no dispone todavía de las herramientas necesarias para investigarlo correctamente y ponerlo en valor. Cuál es tu opinión sobre este tema?

Reixa romànica de Santa Maria de Iguácel (Osca)

Las iglesias que jalonan el camino de Santiago a un lado y a otro de los Pirineos y algunos de nuestros museos más importantes conservan, todavía hoy, bellos y significativos ejemplos de forja artística. Una adecuada exposición de los mismos y el hecho de incorporar su descripción a las explicaciones de los guías en las rutas turísticas ayudarían a concienciar a la sociedad sobre este patrimonio rico singular y sobre un arte, el de la forja, todavía demasiado desconocido.

Los investigadores y los técnicos profesionales también debemos garantizar el estudio y la transferencia del conocimiento sobre este arte, con el fin de que sea contemplado, a futuro, en los manuales de historia del arte y en los folletos artísticos y turísticos de difusión social general. Y para ello apostar por integrar nuestra investigación en proyectos más amplios y de largo recorrido, que aborden el estudio del hierro en el contexto histórico-artístico en el que se desarrolló y dentro del que cobra todo su sentido.

Qué proyectos tienes para el futuro?

Pienso seguir trabajando sobre el hierro de época medieval pero no descarto ampliar mi investigación a la rejería monumental catedralicia en el contexto de la gran arquitectura de los períodos del Renacimiento y del Barroco que la enmarca. Ello me permitirá ampliar el campo geográfico y centrarme en la producción de Castilla y Andalucía. Sin duda, estos dos grandes focos artísticos difundieron el arte de la forja por toda la península y consiguieron situar a la rejería española en cabeza de línea de la rejería europea.  El balaustre, como sistema de articulación de las diferentes secciones de una reja, las chapas repujadas, los copetes y grutescos o las cornisas molduras o en voladizo, pero los también barandales forjados a mano, las ampulosas cresterías, las mirillas y las rejas de portón o los anagramas de chapa recortada ofrecen un sinfín de posibilidades de estudio. Fue mi estudio sobre la colección del Museo del Hierro de Oropesa del Mar (que se tornó en la publicación del libro: El arte de la forja a través de los siglos, Oropesa del Mar, Castellón, 2003) y el contacto con las excepcionales piezas adquiridas por el malogrado coleccionista de hierro Luis Elvira los que me permitieron no solo ampliar el campo de conocimiento que en ese momento tenía, sino despertar en mí un nuevo propósito de estudio futuro.


Per saber-ne més:

Biografia al web de la USJ

Llistat bibliogràfic a DIALNET